El derecho de separación del socio permite a un socio salir de una sociedad y recibir el valor razonable de sus participaciones o acciones cuando concurre una causa reconocida por la ley o en los estatutos sociales. La disconformidad con la gestión de la empresa o con las decisiones de la mayoría no basta por sí sola: deben cumplirse determinados requisitos aplicables y respetarse un procedimiento concreto.
En este artículo te explicamos cuándo puede ejercerse el derecho de separación del socio, cuáles son las causas más habituales, cómo funciona el procedimiento de salida y qué efectos produce tanto para el socio como para la sociedad. También analizamos la separación de socios en una sociedad limitada, la valoración de las participaciones y las situaciones en las que conviene solicitar asesoramiento jurídico.
¿Qué es el derecho de separación del socio?
El derecho de separación del socio es el mecanismo que permite a un socio desvincularse de una sociedad y obtener el valor razonable de sus participaciones o acciones cuando concurre una causa prevista en la ley o en los estatutos sociales.
En otras palabras, no se trata de vender libremente las participaciones a un tercero, sino de un derecho que puede ejercerse frente a la propia sociedad cuando se producen determinadas circunstancias que justifican la salida del socio.
Ahora bien, el derecho de separación no puede ejercerse por el simple hecho de estar en desacuerdo con la gestión de la empresa o con las decisiones de la mayoría. Es necesario que exista una causa legal o estatutaria que lo habilite y seguir el procedimiento establecido para comunicar la separación y determinar el valor de las participaciones o acciones.
Este derecho protege al socio frente a determinados acuerdos que modifican de forma relevante las condiciones bajo las que entró en la empresa. Cuando concurren los requisitos, permite ordenar su salida, determinar el valor razonable de su participación y formalizar la correspondiente desvinculación de la sociedad.
¿Cuándo puede un socio ejercer el derecho de separación?
El derecho de separación del socio no puede ejercerse en cualquier momento ni por el simple hecho de existir desacuerdos dentro de la empresa. Con carácter general, este derecho nace cuando concurre una causa prevista en la Ley de Sociedades de Capital, en los estatutos sociales o, en determinados supuestos, en los pactos aplicables entre los socios.
Esto significa que la mera disconformidad con la gestión de la sociedad, con la estrategia empresarial o con las decisiones adoptadas por la mayoría no suele ser suficiente para separarse de la sociedad. Es necesario que exista una causa que justifique legal o estatutariamente el ejercicio de este derecho.
En la práctica, el derecho de separación actúa como un mecanismo de protección del socio cuando se producen modificaciones relevantes en la sociedad que alteran las condiciones bajo las que decidió formar parte de ella.
Antes de comunicar la separación conviene revisar:
- La causa que origina el derecho
- El acuerdo adoptado por la junta
- El sentido del voto del socio
- Los estatutos sociales
- El plazo aplicable
- La forma en que debe comunicarse la separación
Los pactos de socios también pueden regular mecanismos de salida, opciones de compra o criterios de valoración. Estos mecanismos deben diferenciarse del derecho de separación previsto legal o estatutariamente, ya que su eficacia dependerá de quién haya firmado el pacto y de su relación con los estatutos.
En los siguientes apartados analizamos cuáles son las causas legales y estatutarias más habituales que permiten ejercer el derecho de separación y cómo debe llevarse a cabo el procedimiento para evitar conflictos con la sociedad o con el resto de socios.
Causas legales más habituales de separación de socios
La Ley de Sociedades de Capital reconoce varias causas de separación. En los supuestos vinculados a un acuerdo social, el derecho corresponde, con carácter general, a los socios que no hayan votado a favor del acuerdo, incluidos los socios sin voto. Cada causa puede exigir requisitos específicos, por lo que no basta con identificar el acuerdo adoptado.
Entre las causas legales más habituales se encuentran:
- La sustitución o modificación sustancial del objeto social, cuando la sociedad pasa a desarrollar una actividad distinta de aquella para la que fue constituida.
- La prórroga de la duración de la sociedad, si esta se acordó inicialmente por un tiempo determinado y posteriormente se decide prolongar su existencia.
- La reactivación de la sociedad, cuando una sociedad disuelta acuerda reanudar su actividad.
- La creación, modificación o extinción anticipada de prestaciones accesorias, cuando estas afectan a las obligaciones asumidas por los socios.
- La modificación del régimen de transmisión de las participaciones sociales en una sociedad limitada, si el cambio supone una alteración relevante de las condiciones para transmitirlas.
- La falta de distribución de dividendos, siempre que concurran los requisitos previstos legalmente para que nazca este derecho de separación.
La existencia de una causa legal no activa el derecho de forma automática. Debe comprobarse si el socio está legitimado para separarse, si manifestó su posición en la junta cuando era necesario y si ha respetado el plazo y la forma de comunicación. En el caso de la falta de distribución de dividendos, también deben cumplirse las condiciones específicas previstas por la ley.
| Causa o situación | Requisitos que deben revisarse | Documentación principal | Riesgo habitual |
|---|---|---|---|
| Modificación sustancial del objeto social | Comprobar el alcance del cambio y que el socio no votó a favor. | Convocatoria, acta, acuerdo y estatutos. | Discusión sobre si el cambio es realmente sustancial. |
| Prórroga de la sociedad | Revisar la duración inicial y el acuerdo de prórroga. | Estatutos y acta de la junta. | Pérdida del plazo para comunicar la separación. |
| Reactivación de la sociedad | Comprobar el acuerdo de reactivación y la posición del socio. | Acuerdo de disolución, acta y acuerdo de reactivación. | Conflicto sobre la legitimación del socio. |
| Prestaciones accesorias | Revisar su creación, modificación o extinción anticipada. | Estatutos, acuerdo y documentación de la prestación. | Debate sobre el alcance de la obligación. |
| Cambio del régimen de transmisión en una SL | El socio no debe haber votado a favor del acuerdo. | Estatutos anteriores y modificados, convocatoria y acta. | Discusión sobre la relevancia de la modificación. |
| Falta de distribución de dividendos | Comprobar todos los requisitos legales y la constancia de la protesta en el acta. | Cuentas anuales, propuesta de aplicación del resultado y acta. | Incumplimiento de alguno de los requisitos legales. |
| Causa estatutaria | Revisar la causa, la forma de acreditarla y el plazo fijado. | Estatutos y documentación que pruebe la causa. | Interpretación de la cláusula estatutaria. |
| Salida prevista en un pacto de socios | Comprobar quién firmó el pacto y qué mecanismo regula. | Pacto de socios y comunicaciones. | Falta de eficacia frente a la sociedad. |
Causas estatutárias o pactadas
Los estatutos sociales pueden reconocer otros supuestos en los que un socio tenga derecho a separarse de la sociedad. Esta posibilidad permite adaptar el régimen de salida a las necesidades de cada empresa, siempre dentro de los límites establecidos por la ley.
Por ejemplo, los estatutos pueden prever el derecho de separación cuando se produzcan determinados cambios en la estructura de la sociedad, la entrada de nuevos socios, el incumplimiento de ciertos compromisos o cualquier otra circunstancia que las partes consideren relevante desde el momento de la constitución o mediante una modificación estatutaria posterior.
Junto a los estatutos, también es frecuente que los pactos de socios regulen mecanismos para facilitar la salida de un socio, especialmente en empresas familiares, sociedades con varios inversores o startups. Estos acuerdos pueden establecer procedimientos de valoración, opciones de compra, derechos de adquisición preferente o mecanismos específicos para resolver situaciones de bloqueo. Asimismo, es habitual que incorporen cláusulas como las cláusulas drag along y tag along, que regulan determinados supuestos de transmisión conjunta de participaciones y la salida de socios en operaciones de inversión o venta de la compañía.
No obstante, conviene diferenciar la eficacia de los estatutos y de los pactos de socios. Mientras que los estatutos vinculan a la sociedad y a todos los socios, los pactos de socios producen, con carácter general, efectos únicamente entre quienes los han suscrito. Por ello, antes de ejercer un derecho de separación o plantear la salida de un socio, resulta fundamental analizar conjuntamente la Ley de Sociedades de Capital, los estatutos sociales y, en su caso, el pacto de socios para determinar qué derechos existen realmente y cuál es la vía adecuada para hacerlos valer.
En startups, empresas familiares y sociedades con inversores, puede ser conveniente que abogados para startups revisen el pacto, las condiciones de salida y su relación con los estatutos.
Derecho de separación del socio minoritario
Ser socio minoritario no otorga, por sí solo, el derecho a abandonar la sociedad. La mera circunstancia de tener una participación reducida o de estar en desacuerdo con las decisiones de la mayoría no permite ejercer el derecho de separación.
Este mecanismo puede convertirse en una importante garantía para el socio disconforme cuando la junta adopta determinados acuerdos que la ley o los estatutos consideran especialmente relevantes. En estos casos, el derecho de separación evita que el socio quede obligado a permanecer en una sociedad cuyas condiciones han cambiado de forma significativa respecto de aquellas en las que decidió invertir.
Esto significa que un socio minoritario podrá ejercer el derecho de separación si concurre una causa legal o estatutaria y respeta el procedimiento y los plazos previstos. No se trata, por tanto, de un privilegio reservado a los socios minoritarios, sino de un derecho que protege a cualquier socio que se encuentre en alguno de los supuestos legalmente establecidos.
Antes de comunicar la separación, deben revisarse la convocatoria, el acta, el acuerdo adoptado, el sentido del voto y los estatutos. Cuando el derecho nace de una decisión societaria, puede ser conveniente contar con abogados en junta general de accionistas que analicen la regularidad del acuerdo y la posición del socio.
Separación de socios en sociedad limitada
La separación de socios en una sociedad limitada (SL) presenta algunas particularidades que conviene tener en cuenta. A diferencia de las sociedades anónimas, en las sociedades limitadas el capital está dividido en participaciones sociales, cuya transmisión suele estar sujeta a mayores restricciones legales y estatutarias. Por ese motivo, el derecho de separación puede ser una vía relevante para que un socio salga de la sociedad cuando concurre una causa legal o estatutaria.
Si un socio decide ejercer este derecho, deberá comunicar su voluntad a la sociedad respetando los requisitos y plazos aplicables. La comunicación debe permitir acreditar con claridad su contenido, la fecha de envío y la fecha de recepción. En la práctica, conviene recurrir a un medio que deje constancia fehaciente de estos datos.
Uno de los aspectos que genera más conflictos en la separación de socios en una sociedad limitada es la valoración de las participaciones sociales. Si el socio y la sociedad alcanzan un acuerdo sobre su valor razonable, el procedimiento puede avanzar con mayor rapidez. Si no existe acuerdo, deberá aplicarse el sistema de valoración previsto por la ley o por los propios estatutos sociales, y cuando corresponda, podrá intervenir un experto independiente.
Cada fase del proceso debe seguirse con precisión. Un error en la comunicación, el incumplimiento de un plazo o una valoración inadecuada de las participaciones puede dar lugar a conflictos societarios e incluso a un procedimiento judicial. Antes de ejercer el derecho de separación, conviene revisar la causa, la documentación societaria, los estatutos y las circunstancias concretas del caso para garantizar que el ejercicio del derecho se realiza correctamente.
¿Cómo funciona el procedimiento de separación de socios?
Ejercer el derecho de separación del socio exige seguir un procedimiento determinado. Actuar fuera de plazo, no acreditar correctamente la causa o cometer errores en la comunicación puede comprometer el ejercicio del derecho y generar un conflicto con la sociedad.
Aunque cada caso debe analizarse de forma individual, el procedimiento suele desarrollarse en las siguientes fases:
Paso 1: Identificar la causa de separación
Antes de ejercer el derecho de separación del socio, es imprescindible comprobar que existe una causa que lo justifique. Para ello, conviene revisar el acuerdo adoptado por la junta general, los estatutos sociales y, en su caso, el pacto de socios, además de verificar si concurren los requisitos previstos en la Ley de Sociedades de Capital. Este análisis permitirá determinar si el derecho puede ejercerse y evitar una comunicación que posteriormente pueda ser rechazada por la sociedad.
Si la salida se basa en un pacto de socios, también habrá que determinar si se trata de un derecho de separación frente a la sociedad o de una obligación contractual entre los firmantes.
Paso 2: Comunicar el ejercicio del derecho
Una vez confirmada la existencia de una causa válida, el siguiente paso es comunicar a la sociedad la voluntad de ejercer el derecho de separación. Esta comunicación debe realizarse respetando el plazo legal o estatutario aplicable y utilizando un medio que permita acreditar tanto su contenido como la fecha de recepción. En la práctica, conservar prueba de esta comunicación resulta esencial, ya que puede ser determinante en caso de conflicto.
La comunicación debe identificar al socio, la causa invocada, el acuerdo que la origina y la voluntad expresa de ejercer el derecho. También conviene conservar el justificante de envío y recepción.
Paso 3: Valorar las participaciones o acciones
Uno de los aspectos que más controversias genera es la valoración de las participaciones o acciones del socio que se separa. Si existe acuerdo entre el socio y la sociedad sobre su valor, el procedimiento suele resolverse con mayor rapidez.
Cuando no exista acuerdo, las participaciones o acciones serán valoradas por un experto independiente designado por el registrador mercantil del domicilio social, a solicitud de la sociedad o de cualquiera de los socios afectados.
Paso 4: Pago, reembolso y pérdida de la condición de socio
Una vez determinado el valor de las participaciones o acciones, deberá efectuarse el correspondiente reembolso y llevar a cabo las actuaciones societarias necesarias para formalizar la salida del socio.
El momento en que se pierde la condición de socio puede depender de las circunstancias del desarrollo del procedimiento, por lo que conviene analizar cada situación de forma individual y garantizar que todas las actuaciones se realizan conforme a la normativa aplicable.
Aunque estos pasos puedan parecer sencillos, en la práctica suelen surgir discrepancias sobre la existencia de la causa de separación, el cumplimiento de los plazos o la valoración de las participaciones. Por ello, una adecuada preparación de la documentación y una correcta planificación del procedimiento resultan esenciales para evitar conflictos posteriores.
¿Qué ocurre cuando un socio quiere salir de la empresa?
Cuando un socio quiere salir de una empresa, no existe una única forma de hacerlo. La vía adecuada dependerá de lo previsto en la ley, en los estatutos sociales, en el pacto de socios y de las circunstancias concretas de la sociedad.
En muchos casos, la opción más sencilla es la venta de las participaciones o acciones a otro socio o a un tercero, siempre que se respeten las limitaciones legales o estatutarias sobre su transmisión. También es posible alcanzar una salida pactada, negociando con la sociedad o con el resto de socios las condiciones económicas y jurídicas de la desvinculación.
Sin embargo, cuando concurren los requisitos previstos en la ley o en los estatutos, el socio puede ejercer el derecho de separación, que le permite salir de la sociedad y obtener el valor razonable de sus participaciones sin necesidad de encontrar un comprador.
El derecho de separación no debe confundirse con la exclusión. En la separación es el propio socio quien ejerce su derecho a salir. En la exclusión es la sociedad quien promueve la salida del socio cuando concurre una causa legal o estatutaria. Puedes consultar las diferencias en nuestro artículo sobre cómo expulsar a un socio.
Cuando no existe acuerdo sobre la salida, la causa o la valoración, la situación puede derivar en conflictos entre socios. En sociedades con relaciones comerciales complejas, también puede ser conveniente contar con un abogado especialista en derecho mercantil que valore la negociación y las posibles acciones judiciales.
Qué pruebas y documentos conviene reunir
Si vas a ejercer el derecho de separación del socio o la sociedad ha recibido una solicitud de separación, conviene recopilar y conservar toda la documentación relacionada con el caso que permita acreditar la causa, el plazo, la comunicación y el valor de las participaciones o acciones. La documentación principal puede incluir:
- Estatutos sociales vigentes y anteriores, si se ha producido una modificación
- Pacto de socios, cuando regule derechos o mecanismos de salida
- Convocatoria de la junta general
- Acta y acuerdos adoptados
- Prueba del sentido del voto o de la protesta formulada por el socio
- Libro registro de socios
- Comunicación del ejercicio del derecho y justificante de recepción
- Cuentas anuales y documentación contable
- Informes de valoración de las participaciones o acciones
- Comunicaciones mantenidas entre el socio, la sociedad y el resto de socios
La documentación debe ordenarse cronológicamente. De este modo será más sencillo comprobar cuándo nació el derecho, cuándo empezó a computarse el plazo, qué actuación realizó el socio y qué información económica se ha tomado como referencia para la valoración.
Riesgos habituales al ejercer el derecho de separación de socios
Ejercer el derecho de separación de sicuis exige respetar la causa, el plazo, la comunicación y el procedimiento de valoración. Los riesgos más habituales son:
- Ejercer el derecho fuera de plazo. Una comunicación tardía puede provocar la pérdida del derecho.
- Invocar una causa que no resulta aplicable. La disconformidad con la gestión o con la mayoría no basta si no existe una causa legal o estatutaria.
- No acreditar el sentido del voto. En varias causas legales, el derecho corresponde a quienes no votaron a favor del acuerdo.
- Enviar una comunicación incompleta o difícil de probar. Debe poder acreditarse qué se comunicó, cuándo se envió y cuándo lo recibió la sociedad.
- Confundir un mecanismo del pacto de socios con un derecho frente a la sociedad. La eficacia del pacto dependerá de sus firmantes y de su relación con los estatutos.
- No alcanzar un acuerdo sobre el valor razonable. Esta discrepancia puede exigir la intervención de un experto independiente y prolongar el proceso.
- No valorar la liquidez de la sociedad. El reembolso puede afectar a la tesorería y exigir decisiones societarias relacionadas con la adquisición o amortización de las participaciones.
- Generar un conflicto sobre los acuerdos sociales. La separación puede coincidir con una impugnación del acuerdo o con otras reclamaciones entre socios.
Una revisión previa permite detectar estos riesgos y preparar una estrategia tanto para el socio que quiere salir como para la sociedad que recibe la solicitud.
Cómo puede prepararse la sociedad ante una solicitud de separación
Cuando una sociedad recibe una comunicación en la que un socio ejerce el derecho de separación, es importante actuar de forma ordenada y analizar el caso antes de adoptar cualquier decisión. Una respuesta precipitada puede agravar el conflicto y aumentar el riesgo de una reclamación judicial.
El primer paso consiste en revisar los estatutos sociales, el acuerdo de la junta general y la documentación societaria para comprobar si realmente concurre una causa legal o estatutaria que permita el ejercicio del derecho de separación. También conviene verificar que el socio ha respetado los requisitos y plazos establecidos para comunicar su voluntad de separarse.
A continuación, la sociedad debe preparar la documentación contable y financiera necesaria para afrontar la valoración de las participaciones o acciones. En muchos casos, el principal punto de conflicto no es la existencia del derecho de separación, sino la determinación del valor razonable que corresponde al socio que pretende salir.
Siempre que sea posible, resulta recomendable explorar una vía de negociación que permita alcanzar un acuerdo sobre la valoración y las condiciones de la salida. Una solución consensuada suele reducir costes, acortar plazos y limitar las consecuencias económicas y societarias que la separación puede tener sobre la empresa.
La solicitud puede poner de manifiesto carencias en los estatutos o en el pacto de socios. Tras resolver el caso, conviene revisar las cláusulas sobre salida, valoración, bloqueo y transmisión de participaciones para que futuros procesos cuenten con reglas más claras.
¿Necesitas ejercer el derecho de separación o gestionar la salida de un socio?
El derecho de separación del socio exige mucho más que comunicar la voluntad de abandonar la sociedad. Antes de dar cualquier paso, es fundamental comprobar que existe una causa legal o estatutaria que lo justifique, revisar los estatutos sociales y el acuerdo que origina la separación, respetar los plazos y la forma de comunicación y preparar correctamente la valoración de las participaciones o acciones.
Cuando un socio quiere salir de la empresa o la sociedad recibe una solicitud de separación, el problema no es únicamente jurídico. La salida de un socio puede afectar a la liquidez de la sociedad, alterar el equilibrio entre los socios, generar conflictos sobre la valoración de las participaciones o comprometer la continuidad del proyecto empresarial.
En Cerrillo Gómez, como abogados expertos en sociedades, asesoramos tanto a los socios que desean ejercer su derecho de separación como a las sociedades que deben responder a este tipo de solicitudes. Analizamos la existencia de la causa de separación, verificamos el cumplimiento de los requisitos legales, revisamos la documentación societaria y diseñamos la estrategia más adecuada para negociar o defender los intereses de nuestros clientes.
Además, cuando el conflicto afecta a una empresa emergente, la entrada o salida de inversores o la interpretación de un pacto de socios, contamos con experiencia como abogados para startups en Barcelona, ofreciendo un asesoramiento adaptado a las particularidades de este tipo de sociedades.
Si necesitas valorar la salida de un socio, ejercer el derecho de separación o responder a una comunicación de separación, contacta con Cerrillo Gómez para estudiar tu caso y definir la estrategia más adecuada.

Estíbaliz Cerrillo-Gómez Viguri
Letrado-Socio Director de Cerrillo Gómez Abogados (Barcelona)
Abogada especializada en Derecho Civil y Mercantil, Derecho Societario, Derecho Concursal y Derecho Internacional de los Negocios, con más de 20 años de experiencia asesorando a empresas y particulares.
Tel: +34 93 491 02 43 Email: blf@cerrillogomez.com
Preguntas frecuentes
¿Puede un socio minoritario separarse de una sociedad limitada?
Sí, siempre que concurran los requisitos previstos en la ley o en los estatutos sociales. El hecho de ser socio minoritario no otorga automáticamente el derecho de separación, pero este mecanismo puede proteger al socio disconforme cuando la sociedad adopta determinados acuerdos que justifican legalmente su salida.
¿Qué diferencia hay entre separarse de la sociedad y vender participaciones?
Son mecanismos distintos. La venta de participaciones implica transmitirlas a otro socio o a un tercero, respetando las limitaciones legales o estatutarias que puedan existir. En cambio, el derecho de separación permite al socio salir de la sociedad y obtener el valor razonable de sus participaciones cuando concurre una causa legal o estatutaria, sin necesidad de encontrar un comprador.
¿Qué plazo tiene el socio para ejercer el derecho de separación?
El plazo depende de la causa y de la forma en que se haya comunicado el acuerdo. En las causas vinculadas a acuerdos sociales, la regla general es de un mes desde la publicación del acuerdo en el Boletín Oficial del Registro Mercantil o desde la recepción de la comunicación escrita. En la falta de distribución de dividendos, el plazo es de un mes desde la celebración de la junta general ordinaria. Antes de actuar conviene comprobar qué regla corresponde al caso concreto.
¿Cómo se calcula el valor de las participaciones del socio que se separa?
El socio y la sociedad pueden acordar el valor razonable, la persona que realizará la valoración o el procedimiento aplicable. Si no existe acuerdo, la valoración corresponde a un experto independiente designado por el registrador mercantil del domicilio social.
¿Qué ocurre si la sociedad no acepta la separación del socio?
La sociedad puede discrepar sobre la existencia de la causa de separación, el cumplimiento de los plazos, la forma en que se comunicó el ejercicio del derecho o la valoración de las participaciones. En estos supuestos, puede abrirse un proceso de negociación y, si no se alcanza un acuerdo, ser necesario acudir a la vía judicial para resolver la controversia.
¿El derecho de separación puede regularse en un pacto de socios?
Sí. Los pactos de socios pueden establecer mecanismos para ordenar la salida de un socio, fijar condiciones para el ejercicio de determinados derechos o prever criterios de valoración de las participaciones. No obstante, es importante analizar conjuntamente el contenido del pacto, los estatutos sociales y la Ley de Sociedades de Capital para determinar el alcance y la eficacia de cada previsión.
¿Qué documentación debe conservar el socio que quiere separarse?
Es recomendable conservar toda la documentación relacionada con la sociedad y con la causa de separación, incluyendo los estatutos sociales, el pacto de socios, la convocatoria y el acta de la junta, los acuerdos sociales, las cuentas anuales, las comunicaciones mantenidas con la sociedad, los justificantes de envío y, en su caso, los informes o documentos utilizados para valorar las participaciones.
¿Cuándo conviene consultar con un abogado especialista en sociedades?
Lo más aconsejable es solicitar asesoramiento antes de comunicar el ejercicio del derecho de separación o de responder a una solicitud presentada por un socio. La intervención de un abogado resulta especialmente recomendable cuando existe un conflicto entre socios, están en juego cuantías relevantes, la sociedad es una startup, existe un pacto de socios o surgen discrepancias sobre la valoración de las participaciones o sobre la propia existencia del derecho de separación.
Cerrillo Gómez: asesoramiento en separación de socios
La separación de socios es un proceso que puede tener importantes consecuencias jurídicas y económicas tanto para el socio que desea salir como para la propia sociedad. Por ello, antes de ejercer el derecho de separación o responder a una solicitud, conviene revisar la causa que lo justifica, los estatutos sociales, los acuerdos adoptados, los plazos aplicables y la documentación necesaria para evitar conflictos y proteger los intereses de todas las partes.
En Cerrillo Gómez asesoramos a socios, administradores y empresas en todo el procedimiento de separación. Como abogados expertos en sociedades, analizamos la viabilidad del derecho, revisamos la documentación societaria, valoramos las participaciones o acciones y diseñamos la estrategia más adecuada, ya sea para ejercer el derecho de separación o para defender la posición de la sociedad.
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